Gerardo Prado Álvarez
El autor

Ensayos

SOCIOLOGÍA Y CRISIS



En el suelo natal de Benjamín Franklin (…) el espíritu
del capitalismo ya existía antes que el orden capitalista.
                                                       Max Weber
 
Todo lo sólido se desvanece en el aire.
                                             Karl Marx
 

La crisis actual no debiera pasar con sordina para el pensamiento sociológico. Aún no sabemos a ciencia cierta cuáles serán los alcances del momento actual que viven los países europeos y el capitalismo en su globalidad. Si se tratará de la mayor crisis económica de la era moderna o será la transición a otros modos de organización, hacia una nueva transformación. Por lo pronto observamos intentos pragmáticos por corregir errores económicos del pasado reciente sin medir las consecuencias que esto tendrá en otras esferas.  
 
El pensar científico y las ciencias sociales
 
El pensar científico, secular, racional, liberado de condicionantes religiosos surge en el siglo XV con el Renacimiento y se le atribuye a su precursor, Niccolo Machiavelli, el nacimiento de la primera de las ciencias sociales, la ciencia política. Esta disciplina elaboró las primeras reflexiones modernas sobre la sociedad y el poder (Hobbes, Locke, Montesquieu, Rousseau); el segundo movimiento correspondió a la economía política (William Petty, Adam Smith y David Ricardo) y los problemas de la producción en el siglo XVIII; el tercer campo de conocimiento referido a las relaciones entre los hombres correspondió a la Sociología (Saint-Simon, Comte, Spencer, Tönnies, Weber y Durkheim), apareciendo ligada a una situación de crisis.


Niccolo Machiavelli

Jean-Jacques Rousseau


La Sociología y momentos de impulso
 
Hay cierto consenso en definir a la Sociología como una ciencia de la crisis1. Nace como ciencia a mediados del siglo XIX para abordar los problemas que la ciencia política y la economía política (ambas girando sobre la ideas de contrato y mercado) iban dejando de lado, los problemas de desintegración que el industrialismo iba generando en las sociedades europeas. Surge con el impulso de reconstruir el orden perdido y con la necesidad de dar una explicación científica a la evolución de las sociedades. Filosofía racionalista y ciencias naturales proporcionaron el ambiente para la invención de la Sociología. El estímulo fueron las crisis social y política que generó la Revolución Industrial (s. XVIII) y la aparición de nuevos actores sociales, la burguesía y el proletariado urbanos. Todo ello animado por lo cambios e inestabilidad que en los planos políticos e ideológicos supuso la Revolución Francesa (s. XVIII). Para dar respuestas que garanticen la estabilidad perdida surgirán dos propuestas decimonónicas: la socialista encarnada por Karl Marx y la de la tradición de la sociología clásica.


Émile Durkheim

Max Weber


A modo de ilustración, en el esquema funcional propuesto por el sociólogo norteamericano Talcott Parsons2 (1902-1979) saltan a la vista las correspondencias entre ciencias sociales y subsistemas sociales.



Autores contemporáneos como Habermas rescatan a la Sociología como la ciencia que ha podido mantener relación con los problemas de la sociedad global. Como en el caso de Locke, que ha pasado a la historia por la idea de que problemas políticos y económicos se condicionaban mutuamente, los autores clásicos de la Sociología (Weber y Durkheim principalmente) sentaron las bases de una manera de conocer lo social en que se vinculan cuestiones metateóricas, metodológicas y empíricas.
 
Transcurrido el siglo XX fueron varias las perspectivas (estructuralista, funcionalista, interaccionismo simbólico, la del intercambio y la histórica), aunque de difícil demarcación y los autores cabalgan en ocasiones sobre varias de ellas. Podríamos decir que la Sociología se ha encargado de los intersticios que la sociedad va abriendo en su evolución. Así, llegado el momento actual, hay cierto consenso en afirmar que en las sociedades modernas la diferenciación funcional en esferas, impide que ya no haya un lugar para la autorrepresentación holista de la sociedad. Ya no tiene un centro sino más bien que está subdividida en una multiplicidad de subsistemas interdependientes (economía, política, sistema judicial, etc.) que leen su entorno en los propios términos de su lenguaje (precios, poder, justicia, etc.).


Talcott Parsons

Juan Carlos Portantiero


Crisis y evolución de las sociedades modernas
 
Por ello el concepto de «crisis» (como así  los de «contradicción», «riesgo» y «contingencia») son el reverso del concepto de «integración social». Podría decirse que el tema actual de la Sociología, su razón de ser, es el problema de la integración social. En sus comienzos se abocó a tratar de elucidar cómo lograr un nuevo orden que suplantara al perdido antes de irrumpir los acontecimientos del siglo XVIII. En la actualidad, el concepto de crisis ha sido incorporado como inherente al aspecto evolutivo de las sociedades modernas. Lejos ha quedado el anhelo de estabilidad que impulsó el nacimiento de la Sociología. 
  
Veamos cómo metafóricamente ilustra el momento actual la siguiente litografía:


Relatividad (litografía de 1953). Tres planos gravitacionales distintos se influyen respectivamente en sentido vertical. Tres superficies, sobre cada una de las cuales viven personas, se cortan en ángulo recto. Dos habitantes de mundos distintos no pueden andar sobre el mismo suelo, estar sentados o de pie, ya que no coinciden las ideasque tienen de lo que es horizontal, de lo que es vertical. No obstante, pueden utilizar la misma escalera. En la escalera superior, dos personas se mueven en la misma dirección. Pero una sube y la otra baja. Parece imposible que puedan llegar a establecer algún tipo de contacto entre sí: viven en mundos distintos y nada saben de la existencia del otro.
Fuente: Estampas y Dibujos de M.C. Escher, Taschen (Madrid, 2008)


Las distintas ideas corresponderían a los distintos lenguajes que cada subsistema social cuenta para explicar las causas de la crisis, de manera autorreferencial. Si pensamos en Max Weber, la escalera representaría la racionalidad. Concretamente la racionalidad occidental, la cuestión del significado de la modernidad y de las causas y consecuencias colaterales de la modernización capitalista de las sociedades que se inicia en Europa, bajo los puntos de vista de la acción racional, del comportamiento racional en la vida y de la racionalización de las imágenes del mundo3.  
 
Crisis regionales y crisis globales
 
Así expuesta, la interpretación sociológica de la crisis, nos permite hablar de crisis regionales y crisis globales4. Las primeras harán referencia a las explicaciones que puedan surgir de cada subsistema y las segundas, una consideración holística de la sociedad, en donde el problema de la integración se plantea en el todo.
 
Desde Eurisaces, esta panadería del saber, trataremos de ir contribuyendo con explicaciones que nos ayuden a entender sociológicamente los momentos actuales.♦ [Paraná, agosto de 2012]


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1 J. Habermas, Teoría de la acción comunicativa I, p. 17. Traducción de Manuel Jiménez Redondo, Editora Nacional (Madrid, 2002 [1981]). J.C. Portantiero, La sociología clásica: Durkheim y Weber, p. 9, Editores de América Latina (Buenos Aires, 2004 [1978]).
2 J. Habermas, op. cit., p. 18.
3 J. Habermas, op.cit., p. 21.
4 J. Beriain, La integración en las sociedades modernas, pp. 193-227, Anthropos (Barcelona, 1996).
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