TIEMPOS DE VACUNAS: HISTORIAS OURENSANAS DE FINES DEL SIGLO XIX Y PRIMEROS AÑOS DEL XX




Tiempo de vacunas

Va llegando la temporada otoñal en que se suelen iniciar las campañas de vacunación gripal, y es buen momento para dedicar nuestra mirada (histórico-local) hacia las vacunas. Uno de los hitos del progreso de la humanidad en materia sanitaria han sido las vacunas, aunque a poco que uno navegue por Internet puede encontrar mil y una polémicas e informaciones en pro y en contra de las mismas.
 
Al tiempo, parece que hay esperanzas en el campo de la malaria (que aún causó en 2011 más de un millón de muertos, sobre todo en niños de países africanos) y de otras pandemias del siglo XXI. Interesantísima es la iniciativa de la Alianza Global para Vacunas e Inmunización1 una agencia de las Naciones Unidas que trabaja en conjunto con la OMS para administrar vacunas a las naciones subdesarrolladas.

Vacunas en el Sistema Nacional de Salud español
 
Ya a nivel de nuestro Estado de las Autonomías resaltar también la iniciativa adoptada en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, en reunión mantenida el 29 de febrero, en donde se ha acordó establecer pautas unificadas para toda España en cuanto a las edades de administración de las vacunas comunes (calendario básico) incluidas en los calendarios de vacunaciones infantiles de las comunidades autónomas españolas (CC.AA.). Se pospuso para el año 2013 el objetivo de un calendario unificado con idénticos componentes en todas las CC.AA.




Vacunación de niños de Vicente Borrás
(Museo del Prado-Mueso de Málaga).
En este caso se puede ver cómo se vacunaba tomando directamente
del animal (que parece un caballo más que una ternera)



Dr. Ramón Quesada
  Importante acuerdo, pero recordar que fue llamativo que alguna Comunidad autónoma gobernada por el PP se opuso durante años a llegar a un acuerdo similar. Fue durante los años de los gobiernos del PSOE en el Estado central, y sólo tras llegar el PP al gobierno a finales de 2011 cambiaron su postura antes este tema. También se ha acordado en este Consejo Interterritorial de hace unos meses una compra centralizada de vacunas, tema también clave en estos tiempos de recortes de prestaciones sanitarias y de crisis económica. Esperemos que no se vuelva a entrar en lo sucedido hace unos años cuando afrontamos la amenaza de un nueva pandemia de gripe, la cual se preveía podía ser similar o peor que la de 1918-9. Asistimos de aquellas a una cascada informativa  en medios de comunicación y redes sociales, en la cual además también entró el partido de la oposición política del momento (PP) usando como arma arrojadiza todo lo concerniente a la gestión de las vacunas y antivirales que se preveían necesarios para afrontar dicha pandemia. Pero no queremos extendernos más en este tipo de vaivenes político-sociológicos que históricamente han condicionado el desarrollo adecuado de las políticas vacunales en España desde hace años. Hoy vamos a remontarnos a más de un siglo atrás. Repasaremos en estas líneas algunas historietas (stories) ourensanas de finales del siglo XIX acerca de las prácticas de vacunación contra la viruela y sus dificultades para institucionalizarse y popularizarse.

Sobre el Instituto de Vacunación ourensano
 
Los lectores de la revista ourensana Álbum Literario. Revista semanal de Literatura, Ciencias y Artes del día 5 de noviembre de 1888 desayunaban con la noticia del cierre del Instituto de Vacunación establecido en la calle del Alba. Estábamos en plena epidemia variolosa en la ciudad. Se anunciaba así el fin de una novedosa institución sanitaria que ejerció en el Ourense de fin de siglo y que nació en 1885 de la mano de la iniciativa del Colegio Médico-Farmacéutico. Dicha institución protagonizará ya desde su fundación un papel muy importante en la lucha contra las enfermedades infecciosas ya que aparte de su colaboración en la epidemia de cólera de 1885, aportará un papel de modernización decisivo en la lucha antivariólica entre 1885 y 1888 al montar el Instituto de Vacunación del Colegio Médico-Farmacéutico. Su primer Presidente será el Dr. Ramón Quesada Borrajo2 y el Secretario era el Dr. Antonio Rodríguez Iglesias.
 
Dicho Instituto abrió a finales del verano de 1885, y estaba situado en la calle Alba (hoy Rúa Cardenal Quiroga), 11, bajo. De su gestión y dirección se encargaba muy directamente el Dr. Quesada. Ofrecía vacunación diaria contra la viruela y además había vacunación directa desde terneras los domingos y lunes.

Leída una comunicación de la nueva junta directiva del Colegio Médico-Farmacéutico de esta capital, fecha 21 de mayo último en que reiteran a la corporación los ofrecimientos hechos por la anterior y ofrece los servicios de dicho Colegio para cuanto sea oportuno utilizarlos al Ayuntamiento, al reconocer como una deferencia sus ofrecimientos, acordó se a dicha Junta su gratitud y que la misma puede contar con el apoyo de esta corporación para todo lo que pueda contribuir al mayor progreso del expresado Colegio… Y por último se enteró al Ayuntamiento de una relación autorizada por el Presidente y secretario del Instituto de Vacunación establecido en este ayuntamiento presentada en este acto por el Sr. Vázquez Quiroga que comprende loas individuos vacunados gratuitamente ( 447 y 17 revacunado.)3

El Instituto de Vacunación Directa Quesada-Rivera
 
Estuvo abierto hasta finales de 1888 aproximadamente, momento en el cual cierra sus puertas para pocos meses después resurgir en la misma sede bajo la denominación de Instituto de Vacunación Directa Quesada-Rivera, luego llamado simplemente Instituto de Vacunación. Trabajaban en dicho centro tres facultativos: Ramón Quesada Borrajo, José María Rivera y Saturnino Gómez Stuyck.



Sello del Instituto de Vacunación Directa Quesada-Rivera,
en 1889 (Archivo Municipal de Ourense)
 
La técnica de la vacunación directadesde ternera en la vacunación contra la viruela. Eraconocida en Europa desde 1860 pero en España comienza a introducirse en Madrid en 1883 por el Dr. Balaguer. El procedimiento resultaba más seguro e higiénico que la vacunación de brazo pues preservaba a los vacunados del contagio de la sífilis. En 1887 se organiza el Servicio Municipal de Vacunación Directa en Madrid, dirigido por el Dr. Balaguer. Hubo importantes intereses y conflictos comerciales entre diferentes institutos privados y públicos de vacunación en el Madrid del fin de siglo XIX y primeros años del XX. Estos datos nos indican que la técnica e iniciativa ourensana podemos etiquetarla como precoz y novedosa respecto a otras zonas del Estado.
  Instituto de vacunación: Los Sres. Quesada, Rivera y Gómez Stuyck han visto realizadas por fin sus laudables aspiraciones logrando inaugurar el día 4 del corriente mes un Instituto de Vacunación en esta capital. Suprimido, por causas que no hemos de inquirir el que se había constituido por el Colegio Médico-Farmacéutico, se imponía la necesidad de dotar a una población de tanta importancia como Orense, de un centro facultativo de donde el público tenga la seguridad de que pueda evitar la funestas consecuencias de una epidemia variolosa por medio de la vacunación. Hoy en día, y merced a los sacrificios y a la laboriosidad de los facultativos citados, puede asegurarse que Orense cuenta con un Instituto de Vacunación en el que además de aplicarse la vacuna directamente de la ternera, puede el público tener la más absoluta confianza sobre su eficacia, por no haber  omitido sus fundadores detalle alguno para colocarlo a la altura de los mejores de su clase. Reciban los Sres. Quesada, Rivera y Gómez Stuyck nuestras sinceras felicitaciones por el interés que demuestran en beneficio de la salud pública.4

Es muy llamativo el apoyo que recibieron desde el periódico Álbum Literario todas las iniciativas tomadas en el campo de las vacunaciones y de higiene y salud pública en los años 1888-1889. El director del semanario citado, Luciano Cid Hermida, escribe numerosas notas, da cabida a artículos y cartas apoyando las iniciativas y desde junio a octubre de 1889 las páginas darán cabida a un anuncio publicitario del Instituto de Vacunación. Lo cierto es que, como ya antes apuntamos, la ciudad había sufrido un año antes una importante epidemia variolosa en el otoño de 1888 que obligó a adoptar medidas especiales como la de organizar un Hospitalillo de variolosos (una casa alquilada en el entorno del Convento de San Francisco), el cual estuvo abierto durante unos meses.
 
Han aparecido tres o cuatro casos de viruela en la calle Trinidad, Lepanto y Libertad… Necesario es que el Sr. Gobernador Civil apriete de veras y obligue al municipio a establecer con urgencia un hospitalillo en las afueras de la ciudad para aislar convenientemente a los atacados.5


Noticia tomado de Galicia Moderna
(21 de octubre de 1888)


Anuncio publicitario del Instituto de Vacunación
(octubre 1889, Álbum Literario)
 


Noticia tomado de Galicia Moderna 
(11 de noviembre de 1888)

El Instituto de Vacunación era publicitado por sus dueños en la prensa a la altura de los mejores de España, y desde su primitiva instalación del año 1885 y acreditaba unos resultados sólidos con una estadística de vacunaciones practicadas con un éxito favorable de más de un 95 por ciento.
 
De nuevo en Álbum Literario el 10 de marzo de 1889 volvemos a tener noticia de la actividad de este centro:
 
Los días 15, 16 y 17 del corriente mes se vacunará gratuitamente a cuantas personas lo soliciten en el Instituto de Vacunación de los Sres. Quesada, Rivera y Stuyck, establecido en la calle Alba 11. También se vacunará gratis a los pobres que presenten el correspondiente certificado de pobreza expedido por el Sr. Cura Párroco y visado por el Alcalde de la localidad respectiva.
 
En junio de 1889 habían vacunado y revacunado a cinco mil niños, no llegando a veinte los refractarios, tal y como relataban los facultativos Quesada, Rivera y Gómez Stuyck en una Carta al Director de Álbum Literario en 1889:
 
En este Instituto se llevan a cabo los cultivos de linfa con todo esmero y pureza escogiendo las terneras que reúnan mejores condiciones de color, robustez, sanidad, etc… por lo cual se obtiene un producto vacunógeno directo, sin intervención alguna de productos extraños por inocentes que ellos sean. Linfa pura y bien acondicionada es la que expendemos, por eso respondemos de la eficacia de su aplicación y resultado con especial de los tubos que no son capilares para que la cantidad de linfa sea siempre exuberante. Los cristales y costras se hallan en iguales condiciones que los tubos, aunque deben preferirse éstos. No se preparan en este Instituto pastas, polvo y pulpa porque lo juzgamos inaceptable y pocas veces seguro en su acción. Los precios que acordamos establecer desde esta fecha son:

  PESETAS
Por cada tubo de linfa 4
Por idem costra 7
Por idem cristal 2,50
Por una vacunación directa 2,50

A domicilio precios convencionales. Para los médicos, farmacéuticos y corporaciones se rebaja un 20 por ciento. Cuando los pedidos sean en mayor escala, la rebaja será proporcional a la importancia del pedido. Los pagos se harán siempre al contado.6

En la gestión de todas estas campañas vacunales contra la viruela era muy importante disponer de terneras con viruela espontánea (llamada cow-pox), de donde se extraída el material que luego se inoculaba a los humanos. Ello implicaba disponer de animales en condiciones, y para ello se movilizaba la maquinaria del Estado. Un ejemplo ourensano: en el verano de 1894, el Gobierno Civil anuncia en el Boletín Oficial de la Provincia que el médico vacunador del Instituto de Vacunación del Estado, el dr. Juan Cruz Vázquez, se encuentra en la provincia: 
 




Cabecera de la revista Álbum Literario en 1889

 
  Para adquirir viruela espontánea, o como llaman los ingleses Cow-Pox, que suele encontrarse con mayor facilidad en las vacas primerizas de las regiones de Asturias y Galicia, el Gobernador Civil insta a los alcaldes de la provincia a que hagan las gestiones oportunas en averiguación de si en sus respectivos distritos existen vacas que reúnan las condiciones expresadas, y en caso afirmativo manifestarlo inmediatamente a este Gobierno; advirtiéndoles para que lo hagan saber a los dueños, que se les satisfará el importe del mejor ejemplar que se presente, y de negarse a venderlo, se le gratificará por permitir la extracción del referido Cow-Pox; esperando que los señores Alcaldes inculquen en el ánimo de sus administrados los beneficios que han de reportar con ofrecerse espontáneamente al desarrollo del nuevo adelanto de la ciencia que por ningún concepto ha de perjudicar a sus interese.7



Gráfico tomado del trabajo de Isabel Porras Gallo,
en la revista Asclepio (2004)



 
En 1903 se publicó el  Real Decreto (de 15 de enero de 1903) de vacunación obligatoria contra la viruela en España. Comienza ya así a notarse desde primeros del siglo XX el paulatino descenso en la mortalidad de una enfermedad que durante siglos fue una de las principales causas de muerte y una de las posibles razones de invalidez para la población que sobrevivía a dicho proceso morboso. El importante desarrollo que se experimenta en el campo de la Salud Pública y las políticas de vacunación en España  en estos años, sobre todo tras la pandemia gripal de 1918-1919, fue una de las causas de la desaparición de la viruela. En Ourense, hay numerosos testimonios documentales de las campañas de vacunaciones en los años 1916-1917 Colegios de la ciudad y del Ayuntamiento, desarrolladas y ejecutadas por el Servicio de Sanidad Municipal. Asimismo colaboraban iniciativas privadas como el gabinete de los doctores Porto y Rionegro, de los cuales hablaremos mas adelante.

La vacunación antirrábica y la aparición de los laboratorios clínicos
 
Hasta el verano de 1885, momento en el cual Pasteur descubre la vacuna antirrábica, ser mordido por un perro rabioso significaba morir a manos de una de las enfermedades más temidas por la humanidad desde tiempos remotos: la rabia. A pesar del descubrimiento, en esos años siguientes al igual que en otras zonas de España hubo problemas derivados de la dificultad de acceso a los tratamientos para las personas afectadas de mordeduras de perro hidrófobo. Hubo numerosas iniciativas que incluían sufragar viajes a Barcelona (Instituto Ferrán) y también a París (Instituto Pasteur) para poder ser tratados con suero antirrábico. En Álbum Literario se siguió de cerca la problemática y se hizo una importante labor de divulgación científica al igual que en el caso de la vacunación antivariólica.



El Dr. Lino Porto,
en una fotografía de los años 20
(archivo familiar)
 

El Dr. Francisco Rionegro,
en una fotografía de los años 20 (archivo familiar)
 

En nombre del padre del niño que fue mordido por un perro hidrófobo en el campo de la Feria damos las gracias a todas las personas que de alguna manera trataron de conseguir que su hijo ingresara en el Instituto del Dr. Ferrán, y muy especialmente al ayuntamiento de Orense que se ofreció a iniciar la suscripción con cien pesetas, de las que afortunadamente no ha tenido necesidad de utilizarse, renunciando desde luego a ese donativo.8
 
De esto hablaremos más extensamente otro día, pero decir que la vacunación antirrábica en Ourense fue inicialmente administrada por el gabinete de Dr. Rionegro y Dr. Lino Porto aunque desconocemos la fecha exacta pensamos que fue en torno al período 1910-1915. Años más tarde será asumida por el Laboratorio Químico-Micrográfico Municipal (que inicia su andadura en 1910 bajo la dirección de José Fernández y que hasta 1930 liderará la iniciativa sanitaria en el campo de la Bacteriología, la Bioquímica sanitaria y la Bromatología en la ciudad). El Laboratorio Municipal pasará el testigo a los Laboratorios del Instituto Provincial de Sanidad en los años 30 bajo la gestión de José Luis García Bonete.♦ [Ourense, octubre de 2012]
 

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1 Sus siglas son GAVI y su página www.gavialliance.org
2 La Fotografía del Dr. Quesada es de J. Pacheco y está tomada de Vida Gallega, número 79, del 10 de diciembre de 1916. Junto a ella se indica: D. Ramón Quesada, distinguidísimo médico orensano, varias veces condecorado, que después de 30 años de meritísimos servicios á la Diputación, pidió ser jubilado.
3 Libro de Actas del Ayuntamiento de Orense, Sesión Ordinaria del 22 de junio de 1886, p.153, siendo Alcalde Presidente Feliciano Pérez Bobo.
4 Álbum Literario. Revista semanal de Literatura, Ciencias y Artes, número 58, p.8, del 10 de marzo de 1889 (Biblioteca de la Diputación de Ourense).
5 Álbum Literario. Revista semanal de Literatura, Ciencias y Artes, número 35, p.8, del 30 de septiembre de 1888  (Biblioteca de la Diputación de Ourense).
6 Carta del Instituto de Vacunación al Sr. Director de Álbum Literario, Luciano Cid Hermida (Álbum Literario, 9 de septiembre de 1889).
7 Boletín Oficial de la Provincia (7 de agosto de 1894).
8 ÁlbumLiterario (17 de marzo de 1889).

 
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